Emprender o Invertir: Decisión de Capitales.

Corría el año 2008 cuando un joven llamado Javier estaba logrando ingresar al departamento de Procurement de una empresa multinacional de gran renombre y donde se sabía que el sueldo estaba arriba de la media del mercado laboral.

Debido al puesto de comprador que Javier había obtenido dentro de la multinacional tuvo la oportunidad de relacionarse con diferentes usuarios internos que también tenían diferentes perfiles profesionales; algunos eran ing. industriales, ing. eléctricos, contadores, expertos en marketing, otros eran financieros y algunas veces le tocó hablar hasta con el CEO.

Lastimosamente, la burbuja inmobiliaria de Estados Unidos de 2009 reventó al poco tiempo que Javier había iniciando su nuevo puesto, repercutiendo en un recorte de personal importante en ese año. Por suerte, Javier fue uno de los que sobrevivió a ese tsunami.

El Ing. Carlos muy amigo de Javier, era el CTO de la empresa y fue uno de los que “tuvieron que dejar ir” y lo único que tenía eran sus estudios y su experiencia, por supuesto también su indemnización que quizá alcanzaba para varios meses (o un par de años quizá) además de un par de conocidos. El Ing. Carlos optó por emprender un negocio tradicional y poner el dinero de su indemnización en el nuevo negocio.

Roberto, era experto en finanzas que tenía una licenciatura y un post grado, también muy amigo de Javier. Sin embargo, Roberto también tuvo que ser dado de baja por la situación mundial que se vivía en esa época. Gracias a su experiencia, Roberto sabía el comportamiento de los mercados financieros y se había estado preparando durante algunos años haciendo inversiones que le generaban un retorno pasivo. Él se había convertido en inversionista de mediano y largo plazo estando aún en su empleo.

Al poco tiempo se supo que el Ing. Carlos no pudo mantener las operaciones de su negocio tradicional ante la carga de costos, gastos fijos y la importante logística que le suponía realizar, fue una noticia que afectó mucho a Javier. Sin embargo, Roberto había logrado al momento de su desvinculación duplicar los bonos de tres años y se disponía a tomar un año sabático que le iba a permitir tener mas tiempo para pensar y desarrollar nuevas estrategia personales que hasta el día de hoy le han mantenido trabajando de forma independiente.

Imagina si en la época de Roberto hubieran existido las Finanzas Descentralizadas, muy seguramente Roberto se hubiera retirado antes de cumplir los 40 años, hoy en día es más fácil lograr este tipo de retornos y es mejor mientras te encuentres en la zona de confort de tu empleo actual.

Plan C Capital.

Post por: David Mejía.


No hay comentarios:

Beauty

ads